Queridos desconocidos frecuentes: Países miembros de la OEA



Estoy seguro que aunque somos vecinos, no nos cruzamos frecuentemente. Creo que tal vez hemos bajado juntos el ascensor e intercambiado el forzado y típico saludo que hoy en día se acostumbra a dar entre desconocidos frecuentes.  Aún así, somos vecinos, uno sabe que puede contar con el otro para los casos de mera importancia. Yo sé que si mi casa se estuviera incendiando, si ladrones estuvieran irrumpiendo en ella y tú lo supieras, algo harías. Yo esperaría, aunque nunca te lo haya dicho, que hicieras algo.

Encender la alarma contra incendios, llamar a los bomberos, a la policía. Y lo harías seguramente por instinto, por solidaridad o porque sabes que también te afecta, sabes que el fuego puede llegar a propagarse hasta tu propiedad, porque sabes que los ladrones podrían producir daños que también te afecten; no importa la razón por la cual ayudes a salvar mi casa y los que en ella viven, si lo haces, estaré agradecido siempre y a la vez, contarás con un buen vecino y además tendrás la satisfacción de haber hecho lo correcto. Cuenta con que yo también podría hacer lo mismo por ti también.

Vecino, la casa sí se está incendiando. Es Venezuela. Y tú, desconocido frecuente, que al verme en el ascensor te metes en tu celular para evitar cruzar la mirada, para safar el saludo, no te pido que cambies. Solo te pido que si ves mi casa arder, como ahora mismo está ocurriendo, ten en cuenta que tu voz puede salvarnos.

Señores cancilleres, delegados y representantes de los países de América, países miembros de la Organización de Estados Americanos, por favor, unan sus voces para atender a un país que pide ayuda para salvar la vida de sus hijos más jóvenes, para alimentar a sus padres y recién nacidos, para atender a sus enfermos, para expresarse con libertad. Queda en ustedes, levantar la mano, no para salvar al país, pero sí para hacer la parte que les corresponde como buenos vecinos.


Ness Liendo

Soy un millennial comprometido con el Desarrollo Humano y apasionado por la comida italiana, Internet y las buenas historias. Dentro de cualquier proyecto, mi misión es proyectar las opciones / ideas / estrategias / mensajes que puedan inspirar a acciones positivas.