Así comienza este capítulo de mi vida llamado Brasil

Hace algunas semanas le pedí a mis amigos en las redes sociales que me ayudaran a escribir la próxima historia, este capítulo que inicia en Belo Horizonte, Brasil, una ciudad que me hace feliz en cada sonrisa que me encuentra.

La campaña ha resultado bastante bien y con el dinero recaudado logré comprar el vuelo hasta mi destino. Cada donación que recibí llegó a conmoverme de una manera plena, haciéndome conectar con lo positivo del agradecimiento y el compromiso de hacer de esta nueva experiencia, una de las mejores de mi vida.

Aunque hoy cumplo dos semanas de haber llegado al país, aún no conozco la primera plaza o museo. Por mi particular forma de ser, no suele llamarme la atención ser turista, tal vez no quiero sentirme ajeno. Claro, esto no significa que no me daré la oportunidad de conocer más, pero quiero dejarlo fluir, que ocurra en una tarde cualquiera, sin planes ni preparativos. Solo cuando se junten el hambre y las ganas de comer, como dicen por ahí.

En el camino a Brasil, mientras hacía una de las múltiples conexiones necesarias para llegar a Beagá, espontáneamente se transmitía, frente a la pantalla de mi mente, el resumen de la película de los últimos años, editada para que solo las escenas más importantes fueran puestas en escena y así notar aquellas situaciones que saludaban y se despedían de la cámara que les enfocaba.

Logré detenerme en los lugares que he vivido, las personas que me he encontrado o reencontrado, las emociones que no supe manejar y me siguieron hasta que decidí vivirlas, los personajes resaltantes y los perturbadores, lo mucho que me cuesta el cambio y la adaptación, entre otras ideas y recuerdos.

Entonces supe que, aunque no lo entiendo completamente, cada experiencia había cumplido su propósito en mí para hacer de este instante una experiencia completa e integral, dónde me emociona la idea del futuro pero no me quita el sueño y puedo estar agradecido con el pasado, aunque a veces me distraiga. Ahora, más que en cualquier otra parte de la película, estoy preparado para disfrutar de la presente puesta en escena, para salirme del margen, para que me importe un cipote el plan o la agenda y simplemente, para gozarme el viaje y el paisaje pero sobre todo, para sentirme agradecido.

Gracias a quienes me han acompañado todo este proceso de aprendizaje desde Venezuela, pasando por México y haciendo una larga escala en Colombia, atestiguando conmigo las imágenes cuadro a cuadro de todas mis transformaciones.

De corazón, un millón de gracias a todos quienes de tan diversas formas me han ayudado a llegar a Brasil, reuniendo fondos, asistiendo a la arepada/despedida, organizando rifas, haciendo donaciones anónimas y personales, con palabras de aliento, compartiendo historias, orando y enviándome sus bendiciones.

Ya les compartiré luego las nuevas historias

Ness Liendo

Soy un millennial comprometido con el Desarrollo Humano y apasionado por la comida italiana, Internet y las buenas historias. Dentro de cualquier proyecto, mi misión es proyectar las opciones / ideas / estrategias / mensajes que puedan inspirar a acciones positivas.