Necesitamos promover equidad

En el año 2007 me hice parte de una organización estudiantil de carácter internacional y que promueve entre sus valores, vivir la diversidad, entendiendo a esta como algo mucho más allá que el hecho de no discriminar a nadie por su religión, raza, sexo, preferencia sexual o tendencia política. En AIESEC se promueve, se vive y se celebra la diversidad de nuestros multiculturales equipos de trabajo.

Esta conciencia trajo a mi vida la oportunidad de trabajar con asiáticos, europeos y latinoamericanos como si fuéramos una gran familia. Las diferencias realmente no existían... fue utópico. 

Lamentablemente, fuera de mi perfecta burbuja, Venezuela se ha enfrentado a las consecuencias de la desigualdad, que además ha sido aprovechada por la actual administración del Estado, logrando "Gestionar la Pobreza" para que sea rentable para unos pocos que además forman parte de dicha administración. 

La desigualdad en Venezuela ha existido desde su nacimiento como Capitanía General en la época colonial, donde teníamos una estructura étnica y social dividida en blancos, blancos de orilla, blancos peninsulares, mestizos, moriscos, cholos, mulatos, zambos, criollos, y entre otros... una sociedad que era profundamente clasista e intolerante, que fue el detonante más grande para que produjeran las luchas independentistas.

Pese a que se logró la independencia de España y se acabó con la discriminación étnica de la época, en Venezuela siguió existiendo una discriminación silente sobre las clases sociales, que se disparó después de la aparición del petróleo y produjo la aglomeración de personas en las grandes ciudades, quienes se agrupaban en barrios marginales y que fueron desatendidos por todos los gobiernos, especialmente aquellos de la llamada "era democrática" que inició en 1958.

El progreso que veía Venezuela era solo una cara de la verdad, pues una gran parte de la población estaba viviendo de una manera que les hizo sentir excluidos y que posteriormente se utilizó como campaña política y le aseguró la presidencia a Hugo Chávez, cuya propuesta de gobierno trajo aún más desigualdad y discriminación.

Después de más de 200 años, el país que vio nacer a Miranda y a Bolívar aún no ha conseguido aquello por lo que quiso luchar en un primer momento. Ahora, parece que estamos predispuestos a etiquetarnos por partidos políticos, viviendo en medio de una de las más grandes crisis económicas y sociales de todo el continente.

Por ello, la invitación de esta oportunidad es prestarle especial atención al Objetivo 10 de Desarrollo Sostenible, que es precisamente Reducir las Desigualdades. Es un buen marco para emprender proyectos que busquen la manera de reconciliar al país, promuevan la inclusión y permitan la creación de empleos para miembros de las comunidades pobres, así como también su acceso a servicios públicos y educación de calidad.

Es Venezuela un país que está necesitando urgentemente políticas que promuevan reconciliación nacional entre sus habitantes y que al vez concedan igualdad de condiciones para todos, que la preferencia política deje de ser la tarjeta de presentación para empleos o  tener acceso a beneficios sociales. Merecemos más que esto.

Y aunque ya no formo parte activa de AIESEC, sigo viviendo la diversidad, sigo creyendo que podemos lograr un país y una Latinoamérica más tolerante y equitativa para todos ¿Y tú? ¿Qué crees?





Ness Liendo

Soy un millennial comprometido con el Desarrollo Humano y apasionado por la comida italiana, Internet y las buenas historias. Dentro de cualquier proyecto, mi misión es proyectar las opciones / ideas / estrategias / mensajes que puedan inspirar a acciones positivas.