¿Qué hacer ante el cambio climático?



La Revolución Industrial produjo cambios sociales y económicos acelerados que no se habían visto nunca antes, sólo equiparable con la aparición de la agricultura, 8000 años antes de Cristo. El ritmo de vida y consumo se aceleró grandemente, y con ello, se arrasó con bosques enteros en busca de materia prima y comenzó la contaminación de suelos y mares por verter desechos industriales. 

Tal parece que para aquel entonces no nos dimos cuenta, o tal vez decidimos no prestarle atención, al daño que le hacíamos al planeta. Y finalmente, ahora nos hemos dado cuenta de los graves daños que hemos ocasionado al único lugar de nuestra galaxia donde es posible la vida.

Somos los principales responsables del calentamiento de los mares y la atmósfera, que en resumidas cuentas es eso a lo que llamamos "Calentamiento Global", que además se encuentra íntimamente relacionado con el "Cambio Climático", que nos afecta a través de las modificaciones significativas del comportamiento de las lluvias, volcanes y los sistemas naturales de nuestro planeta, y somos precisamente nosotros, los seres humanos, los principales responsables de estos cambios. 

Venezuela, cuyos habitantes le declaran "el país más rico del mundo", no tiene ninguna política o normativa relacionada con desastres naturales, es más, no está preparada para ningún terremoto, lluvia o sequía. Y por otra parte, se acaba de aprobar una ley que amenaza con acabar con ecosistemas enteros del Amazonas, en un lugar que debería estar protegido de cualquier tipo de explotación, contrario al comportamiento de una nación que quiera hacer algo por el ambiente y/o mitigar los efectos del cambio climático.
Lee sobre Venezuela, Un Ecocidio Histórico.

¿Y ahora? ¿Qué nos queda por hacer?

El número 13 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible es Acción Por El Clima, que implica que TODOS tenemos que ponernos las pilas y combatir con urgencia el cambio climático y sus efectos. Entre las metas a cumplir para el 2030, podemos contar:
  • Fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales en todos los países
  • Incorporar medidas relativas al cambio climático en las políticas, estrategias y planes nacionales
  • Mejorar la educación, la sensibilización y la capacidad humana e institucional en relación con la mitigación del cambio climático, la adaptación a él, la reducción de sus efectos y la alerta temprana
  • Poner en práctica el compromiso contraído por los países desarrollados que son parte en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático con el objetivo de movilizar conjuntamente 100.000 millones de dólares anuales para el año 2020, procedentes de todas las fuentes, a fin de atender a las necesidades de los países en desarrollo, en el contexto de una labor significativa de mitigación y de una aplicación transparente, y poner en pleno funcionamiento el Fondo Verde para el Clima capitalizándolo lo antes posible
  • Promover mecanismos para aumentar la capacidad de planificación y gestión eficaces en relación con el cambio climático en los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo, centrándose en particular en las mujeres, los jóvenes y las comunidades locales y marginadas
Es cierto que hay una responsabilidad de peso en los gobiernos, pero nosotros, como ciudadanos, debemos comprometernos a hacer nuestra parte, reduciendo el consumo de energía y adoptando hábitos de reciclaje, siendo partícipes en la educación de nuestro entorno para disminuir los efectos del cambio climático y prepararnos para cualquier eventualidad relacionada con éste.

En Venezuela es urgente que se activen grupos ecológicos, y la sociedad civil en general para que unidos se propongan, se discutan y se aprueben leyes que protejan a los ecosistemas y se tomen acciones responsables a favor del ambiente y que ayuden a disminuir los efectos del clima. Se debe velar por la preservación de bosques, selvas y parques nacionales, prohibiendo las prácticas que puedan afectar al ambiente, tal y como lo es la minería a cielo abierto, la tala, la quema y sobre todo en lugares protegidos. 

Además, es realmente urgente que se discutan planes de acción en caso de desastres naturales, preparar y educar a la población en éste tema. Las leyes en materia de Responsabilidad Social Empresarial deben dedicar un espacio concreto para promover que las empresas tomen acciones sobre su efecto en el ambiente y busquen disminuirlo al máximo posible. 

No cambiemos el clima, cambiemos el sistema

La invitación de ésta oportunidad es que nos unamos, no para cambiar al clima sino para cambiar al sistema. Las empresas, el gobierno y los ciudadanos debemos entender cuál es nuestra Responsabilidad Social con el ambiente y trabajar por ella, producir y consumir sabiendo que en La Tierra es nuestro hogar, pero también nuestro legado. 

Ness Liendo

Soy un millennial comprometido con el Desarrollo Humano y apasionado por la comida italiana, Internet y las buenas historias. Dentro de cualquier proyecto, mi misión es proyectar las opciones / ideas / estrategias / mensajes que puedan inspirar a acciones positivas.