¿Cómo se puede querer a Venezuela?

Todos sabemos que Dios estaba de muy buen humor cuando creó a Venezuela, ése país que posee playas, selvas, bosques, desierto, páramos, llanuras, montañas, planicies, altiplanicies, mar y agua dulce... sus habitantes se saben afortunados de vivir en el país "Más rico del mundo", porque así les enseñaron en la escuela y en sus casas. 

Pero digo esto y me siento en medio de una descarada contradicción. El venezolano, que dice amar a su nación, es irresponsable en temas de consumo e ignora selectivamente el cuidado y la protección de sus ecosistemas. No ha sido hasta que el agua para el consumo ha salido apestosa de la tubería que se escuchó una queja egoísta, porque nos afecta directamente. 

Es culpa de la crisis que nos mantiene pensando en otra cosa, dicen algunos. Otros tantos, aseguran que nuestra cultura desinteresada y despilfarradora nos mantiene lejos del conocimiento de lo que realmente sucede en el país en materia ecológica... Sin importar cuál sea la razón, debemos cambiar esto. Propongo que nos unamos como Sociedad Civil y velemos por: 

1. Educar, educar y educar

En las escuelas, los medios de comunicación y todos los canales posibles. Es necesario que desarrollemos consciencia ecológica en la población. No sólo repetir las tontas e inútiles frases clichés de siempre sino brindar herramientas para que los ciudadanos puedan contribuir con un consumo responsable y actuar de manera efectiva con relación a las políticas de protección.

2. Alzar la voz ante los medios y las autoridades a favor de los ecosistemas

Aunque pueden haber pronunciamientos, la voz de los que se quejan no es escuchada en cuanto a los desastres mineros o petroleros que hemos vivido en los últimos años. Tal vez, ésta noticia no tenga el mismo tiraje o rating que el matrimonio de un par de famosos o el amarillismo de las noticias de sucesos, pero debe ser cubierta de todas maneras y con la importancia que tiene. A la vez, se debe instar a las autoridades competentes a actuar conforme a lo legal y detener cualquier acción en contra de la fauna, flora y sus hábitats. 

3. Respeto y manejo de los lugares sagrados.

Tal como lo denominan los indígenas, es supremamente importante proteger los espacios que estos consideran sagrados, que en resumidas cuentas son nuestros parques nacionales, allí donde florece una naturaleza sin igual. 

4. El turismo dentro del territorio nacional debe ser responsable. 

La última vez que fui a una playa, el hermoso azul turquesa me hacía soñar pero las botellas, latas y otros residuos me ocasionaron pesadillas. Aún me crujen los oídos en medio de las frases cliché de "el país más rico del mundo", "el más bello del mundo" y "Yo amo a Venezuela" cuando sabemos que no lo estamos cuidando como se merece cuando no estamos alzando la voz cuando botan la basura en la calle de manera tan natural e irresponsable.

5. Disponer recursos a favor de la biodiversidad y los ecosistemas.

El gasto público de Venezuela siempre ha sido muy alto, no obstante, la inversión en materia de preservación ecológica ha sido baja. El Estado y las empresas deben invertir en el desarrollo de ciencia y tecnología, y ponerlas a trabajar, entre otras cosas, a favor de la preservación de nuestros sistemas ecológicos. 

Objetivos de Desarrollo Sostenible
El Objetivo número 15 de los ODS va dirigido a la Vida de Ecosistemas Terrestres y consiste en proteger, restaurar y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar los bosques de manera sostenible, combatir la desertificación, y detener y revertir la degradación de la tierra y detener la pérdida de la biodiversidad. 

En éste sentido, las metas a alcanzar son:
  • Para 2020, velar por la conservación, el restablecimiento y el uso sostenible de los ecosistemas terrestres y los ecosistemas interiores de agua dulce y los servicios que proporcionan, en particular los bosques, los humedales, las montañas y las zonas áridas, en consonancia con las obligaciones contraídas en virtud de acuerdos internacionales.
  • Para 2020, promover la gestión sostenible de todos los tipos de bosques, poner fin a la deforestación, recuperar los bosques degradados e incrementar la forestación y la reforestación a nivel mundial.
  • Para 2030, luchar contra la desertificación, rehabilitar las tierras y los suelos degradados, incluidas las tierras afectadas por la desertificación, la sequía y las inundaciones, y procurar lograr un mundo con una degradación neutra del suelo.
  • Para 2030, velar por la conservación de los ecosistemas montañosos, incluida su diversidad biológica, a fin de mejorar su capacidad de proporcionar beneficios esenciales para el desarrollo sostenible.
  • Adoptar medidas urgentes y significativas para reducir la degradación de los hábitats naturales, detener la pérdida de la diversidad biológica y, para 2020, proteger las especies amenazadas y evitar su extinción.
  • Promover la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los recursos genéticos y promover el acceso adecuado a esos recursos, como se ha convenido internacionalmente.
  • Adoptar medidas urgentes para poner fin a la caza furtiva y el tráfico de especies protegidas de flora y fauna y abordar la demanda y la oferta ilegales de productos silvestres.
  • Para 2020, adoptar medidas para prevenir la introducción de especies exóticas invasoras y reducir de forma significativa sus efectos en los ecosistemas terrestres y acuáticos y controlar o erradicar las especies prioritarias.
  • Para 2020, integrar los valores de los ecosistemas y la diversidad biológica en la planificación nacional y local, los procesos de desarrollo, las estrategias de reducción de la pobreza y la contabilidad.
  • Movilizar y aumentar de manera significativa los recursos financieros procedentes de todas las fuentes para conservar y utilizar de forma sostenible la diversidad biológica y los ecosistemas
  • Movilizar un volumen apreciable de recursos procedentes de todas las fuentes y a todos los niveles para financiar la gestión forestal sostenible y proporcionar incentivos adecuados a los países en desarrollo para que promuevan dicha gestión, en particular con miras a la conservación y la reforestación.
  • Aumentar el apoyo mundial a la lucha contra la caza furtiva y el tráfico de especies protegidas, en particular aumentando la capacidad de las comunidades locales para promover oportunidades de subsistencia sostenibles.
Nuestra responsabilidad como venezolanos cada vez es más grande, con mucha relevancia para las generaciones venideras y para el mantenimiento de esa belleza y riqueza natural que hemos tenido la dicha de sentir nuestra.  

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Ness Liendo

Soy un millennial comprometido con el Desarrollo Humano y apasionado por la comida italiana, Internet y las buenas historias. Dentro de cualquier proyecto, mi misión es proyectar las opciones / ideas / estrategias / mensajes que puedan inspirar a acciones positivas.