Crisis de Agua en Venezuela: Entre la mala administración y el despilfarro

Soy bastante sensible al entorno, por lo que presento distintos tipos de alergias. Así que, recuerdo bien que cuando tomaba una ducha en mi casa, en Venezuela, mis ojos se quedaban rojos por un rato. Era el cloro, en niveles más fuertes de lo normal. La situación era afortunada para mí, porque casi siempre teníamos agua, pero para otros se volvía complicada, pues aunque vivieran en el mismo Estado, a veces les correspondía racionamiento, lo que se traduce a tener acceso al agua a ciertas horas del días, algunos días de la semana.

Además de la escasez de medicinas y alimentos, el mencionado país cuenta con una ausencia de cifras y estadísticas desde hace varios años, por lo cuál es difícil determinar el grado de contaminación que podemos encontrar en nuestras aguas, producidas, entre otras causas, por la explotación minera en el Amazonas y los derrames de petróleo que han ocurrido, cada vez más frecuentemente, y acabado con partes importantes de la fauna y la flora de los lugares donde ocurren.

Por su parte, la mala administración, negligencia y abandono por parte del Estado ha llevado a éste a ocultar la crisis energética y los problemas de contaminación del agua detrás del fenómeno natural El Niño, que hace referencia al calentamiento de las aguas de el océano Pacífico y la sequía, aunque Venezuela es el país de la región que menos está sufriendo las consecuencias de dicho acontecimiento meteorológico.
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Imagen tomada de VenezuelaTuya.com
Contra el despilfarro, el racionamiento es una correcta medida, pero no puede ser la única. Se deben hacer cumplir las leyes en cuanto a la minería y la minería ilegal, planes de saneamiento para las áreas contaminadas, revisión y seguimiento de los recursos para cada proyecto de energía y mantenimiento de las plataformas eléctricas del país. Se deben promover leyes más efectivas y velar por la existencia de organismos descentralizados que hagan cumplir la preservación de los distintos ecosistemas.

Ahora bien, el gobierno juega un rol muy importante en éste tema, pero ¿Y el papel de los venezolanos dónde queda? Nos tomamos muy en serio esto que el agua es un Derecho Humano, pero pocas veces nos encontramos frente nuestros deberes en la preservación, ahorro y cuidado de tan importante recurso natural. El Lago De Maracaibo y El Lago de Valencia presentan altos grados de contaminación pero casi no se ve la incidencia ciudadana para intentar revertir el problema. 

Aún estamos a tiempo de corregir nuestra conducta irresponsable, indiferente y despilfarradora con el tema del agua, pero debemos tomar una verdadera conciencia y trabajar juntos para modificar nuestra conducta y cultura, educándonos y educando a todos sobre el uso y cuidado de todos y cada uno de nuestros recursos. 

Es por esto que hoy quiero dejar abierta la invitación a trabajar por la difusión y seguimiento del Objetivo Seis de Desarrollo Sostenible. Podemos y debemos hacer una diferencia, un cambio positivo para La Pequeña Venecia. 

Ness Liendo

Soy un millennial comprometido con el Desarrollo Humano y apasionado por la comida italiana, Internet y las buenas historias. Dentro de cualquier proyecto, mi misión es proyectar las opciones / ideas / estrategias / mensajes que puedan inspirar a acciones positivas.