Sí. Es posible poner fin a la pobreza.

“Sólo hay que salir de Bogotá para ver la pobreza” – Dijo Manuel, que por trabajo había tenido que recorrer distintas zonas del país. El comentario se quedó en mi mente, chillando como una corneta, y en otra conversación, tiempo después, se hizo anécdota y la narre tal cual y como lo recordaba, a lo que Jorge respondió “No hay que salir de Bogotá para ver la pobreza”. 

Como soy extranjero, Colombia muchas veces se me hace “territorio de turismo”, tomo fotografías, me llaman la atención los lugares diferentes y siempre me sitúo en el centro o norte de la ciudad, no conozco todas sus calles y vivo preguntando direcciones. Cuando llegué, me señalaron que no se me ocurriera ir hacia el sur. Hice caso… Pero por momentos me preguntaba ¿Qué hay en el sur de Bogotá? ¿Qué podría encontrar allí? ¿Será que la pobreza sólo la veré al sur de la ciudad o estará presente, silentemente, en todas partes? 

Carly me pidió ayuda para hacer unas encuestas, precisamente al sur, la curiosidad me llevó a aceptar y encontré exactamente eso de lo que Jorge o Manuel hablaban, una pobreza que no había visto en Usaquén o Chapinero. Gentes viviendo sin servicios públicos, en calles sin pavimento y que se categorizan como “desplazados”. Como tienen tiempo en Bogotá, ya han podido construir su ranchito con latas y láminas de madera. Los más pequeños pueden vagar tranquilamente descalzos y desnudos por las callejuelas improvisadas. Los niños más grandes asisten a la escuela, si pueden (o hasta que pueden). 

Ésta es una realidad presente, no sólo en Bogotá, se expande a otras ciudades y poblados de Colombia. Es una realidad que podemos encontrar en mi país natal, Venezuela, donde muchos viven en las mismas condiciones de ausencias y olvidos. Realidad que posiblemente veremos en cada país de Suramérica, cada vez que vayamos aún más al sur. 

Tan solo en Colombia, la pobreza monetaria se ubicó en 28,2% para junio de 2015 según el DANE, una cifra bastante alta, si imaginamos 3 personas en situación de pobreza por cada 10 habitantes. No menos alarmante que su país vecino, que en febrero del mismo año alcanzó 48.4% en los hogares venezolanos según un estudio realizado por tres universidades del mencionado país, al que se hace referencia en éste artículo de El Mundo.

Y ante estas cifras, solamente nos queda preguntarnos: 

¿Es posible ponerle fin a la pobreza? 

 Si, lo es. Ésta es actualmente la propuesta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que consiste en el compromiso de lograr 3 cosas extraordinarias: 

1) Erradicar la pobreza extrema 
2) Combatir la desigualdad y la injusticia 
3) Solucionar el cambio climático. 

Los ODS constan de 17 objetivos, y es el primero ponerle fin a la pobreza en el mundo para el año 2030. Es posible mientras la mayor cantidad de personas podamos sumarnos a éstas iniciativas como voluntarios, participando de las agendas para el desarrollo, que cada vez se encuentran más fortalecidas para implicar a personas a través de la participación y la acción ciudadana. Es nuestra oportunidad de generar aportes, para que juntos podamos hacer seguimiento al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. 

En una opinión bastante personal, nuestra participación como ciudadanos no debe enfocarse en la propuesta de leyes que subsidien la pobreza, sino más bien en otras que promuevan la igual de oportunidades de empleo y educación, para que todas las personas tengan las herramientas de salir de la pobreza por sí mismos, y no haciéndoles dependientes de programas sociales, ayudas o un Estado complaciente. No se trata de que los ricos distribuyan sus riquezas, sino que todos podamos tener acceso a la riqueza a través del trabajo, la educación y el esfuerzo.

En éste momento, ésa sería mi única propuesta, pero al ser amplia requiere de mucho liderazgo, unión cívica, acciones como el pacto de Todos Por La Educación, que compromete a ciudadanos e instituciones a hacerle frente a la realidad educativa del país, pero que se puede extender a otras áreas  como igualdad, empleo y otras, para que juntos como país podamos ver a nuestras naciones salir adelante, haciéndonos actores responsables de los cambios positivos. 

Si gustas sumarte a alguna iniciativa como voluntario de la ONU, puedes leer más información aquí.

Porque unidos en el esfuerzo por crear conciencia, haciendo seguimiento a los objetivos de desarrollo y colaborando dentro nuestras posibilidades, lograremos disminuir las cifras de pobreza, desigualdad y revertir el cambio climático. Podremos entonces tener una mejor Colombia, una Venezuela Posible y un mundo más humano. 

Para las siguientes semanas estaré publicando diferentes contenidos en mis cuentas en redes sociales y en éste blog sobre cada uno de los ODS, así que te invito a participar dejando comentarios, opiniones y sugerencias a través del medio de tu conveniencia. Lo importante es que nos sigamos informando y podamos hacernos parte de ésta iniciativa como ciudadanos.

Ness Liendo

Soy un millennial comprometido con el Desarrollo Humano y apasionado por la comida italiana, Internet y las buenas historias. Dentro de cualquier proyecto, mi misión es proyectar las opciones / ideas / estrategias / mensajes que puedan inspirar a acciones positivas.