¡A soltar el salvavidas! y por qué debemos tomar decisiones arriesgadas



Ésta semana me vi frente a una situación que me llevó a recordar que a veces la vida nos obliga a soltar el salvavidas para enseñarnos a nadar a mar abierto…

Si un empleo, una idea, un concepto, objeto, persona, relación o lo que sea nuestro salvavidas, no está produciendo las felicidad que merecemos, debemos considerar seriamente soltarlo, dejarlo ir, y comenzar a nadar hacia nuestros sueños, esos que tal vez están escritos en un papel, encerradas en el cajón de la mesita de noche.

Sé que no es tan fácil como decirlo, que requiere tiempo y una buena plática con la almohada, pero correr el riesgo siempre será una buena opción si esto traerá consigo la oportunidad de ser feliz. 


Tomar una decisión soñadora, de esas que los demás juzgan duramente y jamás entienden, que nos pide a gritos abandonar viejos hábitos para abrirnos a la posibilidad de lo nuevo, lo bueno y lo mejor, requiere un gran compromiso personal y mantener la vista en el objetivo todo el tiempo, mucha perseverancia y confianza en nosotros mismos.

Al igual que nadar, para hacerlo bien, hay que soltar el salvavidas, liberarnos del equipaje, la ropa, la gente que no está guiándonos a ser mejores y dar las mejores brazadas hasta llegar al destino que perseguimos, flotando con la corriente que marca el corazón.

Recuerda siempre quien eres, y sé tú, la persona que encara su vida para dejar una huella positiva o un impacto en la historia, para inspirar a otro y sobre todas las cosas, para ser feliz.

Un gran abrazo,

Ness.

Nestor Liendo

Soy un millennial comprometido con el Desarrollo Humano y apasionado por la comida italiana, Internet y las buenas historias. Dentro de cualquier proyecto, mi misión es proyectar las opciones / ideas / estrategias / mensajes que puedan inspirar a acciones positivas.