México



El pasado 4 de febrero llegué al país de los tacos y el tequila para realizar mi práctica de desarrollo social con AIESEC… Desde entonces, me he dado la tarea de preguntarme cada par de días ¿Cómo puedo describir todo esto que estoy viviendo?

Y finalmente, encontré una palabra… IMPROVISACIÓN, y aunque no es exactamente el factor más distintivo y descriptivo de todo el país, así ha sido cada instante desde que bajé del avión.

Y cualquiera dirá ¡Pero si tu eres venezolano! ¡Vives en un país lleno de tantas o más improvisaciones! Y si, es cierto (¡Ya lo sé!)… pero esas son mis improvisaciones, a las que he estado acostumbrado cada día de mi vida durante años… aquí me he enfrentado a nuevas maneras de no hacer las cosas.

Tal vez, eso es lo que tenemos en común los latinos, la manera en que el azar y las casualidades han terminado por construir nuestras culturas, nuestras ciudades y nuestras maneras de encarar el día a día.

Pero para hacer justicia, debo describir más de esta nación, en la que transito mis días a través de nuevos rumbos. La gente es completamente atenta, amable y respetuosa con la que me encuentro a diario, que ayudan a un extraño en la calle a encontrar cualquier dirección (yo soy ése extraño), que se interesan por conocer más de mi país y mi opinión, y  con una sonrisa (y paciencia) me explican el significado de sus palabras. 



Su gastronomía está acompañada de maíz y picante, elementos que no pueden faltar a la hora de sentarse a la mesa, y para mi sorpresa, comen "tortilla" en cada uno de esos encuentros, lo que me sorprendió sobremanera. Luego de la primera semana me negué a comerla, pero he hecho las pases con las "tortillas" que están hechas a base de maíz y son redondas y planas. 


La historia en México, al igual que el resto de América Latina, está compuesta por guerras y caudillos, llena de convicciones y certezas por parte de quienes las cuentan y se siente la diferencia entre los mexicanos que aman a México de los que sólo habitan en éste por la forma en que hablan de su patria. Es un país de muchos colores y muchos extremos, por lo que se debe tener cuidado al hablar con ligereza en temas religiosos, políticos, fútbol y etcétera.


El mexicano promedio es bastante recatado, emocional y algo celoso de sus ideas (es difícil estar en desacuerdo con ellos y que esto no les incomode), está orgulloso de su historia y habla mal de México y su gobierno, normalmente, aunque no sepa mucho del tema, tiene una opinión. Destaca por su amabilidad y buena educación, así como su buen humor y hospitalidad.


Es un país lleno de contrastes. Se puede notar en la entrada de los restaurantes y franquicias norteamericanas a vendedores ambulantes de comidas típicas, a hombres con traje compartiendo el vagón del metro con un indigente, a lo moderno a un costado del pasado y una lista que sólo puedo resumir con "etcétera" puesto que en el mismo país encontraremos dos extremos juntos en casi cualquier ocasión.


Y ahora, en medio de los colores, la historia, los sabores y los contrastes, estoy escribiendo un capítulo llamado como éste país, en el que me debo ciertos aprendizajes y vivencias que ya luego podré contarles. 


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Nestor Liendo

Soy un millennial comprometido con el Desarrollo Humano y apasionado por la comida italiana, Internet y las buenas historias. Dentro de cualquier proyecto, mi misión es proyectar las opciones / ideas / estrategias / mensajes que puedan inspirar a acciones positivas.