¿Qué ejemplo de liderazgo necesita latinoamérica y por qué debemos fomentarlo?


El pasado 5 de diciembre llegó a todas partes del mundo la noticia del fallecimiento de Nelson Mandela, ejemplo de liderazgo para todo aquel que conozca su trayectoria de vida, dejándoles un legado lleno de valores y convicciones que valen la pena enseñar en cada escuela del planeta.

Al enterarme de la noticia comenzaron mis cuestionamientos de costumbre, ¿habrán más líderes de la talla de Madeba en el mundo? Suponiendo que es así ¿dónde están? ¿Qué están haciendo? ¿Qué hay que hacer para influir en las personas de la misma manera que el mencionado líder lo hizo?

Realmente me preocupé al no ver en mi lista de contactos a líderes que tuvieran la voluntad y la bondad para hacer de su entorno un lugar mejor. Sólo vi tweets y comentarios de Facebook que lamentaban la desaparición física del expresidente sudafricano, algunos parecían no haber entendido lo que publicaban, lo que es normal cuando es el tema de moda, el trending topic del momento…. Me habría gustado mucho ver algo más que moda y algo más de contenido, de ideas y reflexión.

Me preocupé porque en Venezuela hay muchos Chávez y ningún Mandela, patrón que se repite en el resto de los países de América Latina y que comienza a declinar por su fracaso, pero que lamentablemente aún no logra ser sustituido por algo mejor, capaz de incluirnos a todos en la igualdad, progreso y bienestar.

En nuestro continente, nos encontramos con que los gobiernos tienen  mucho poder y muy poca voluntad de construir mejores países, con mejores sistemas de salud, seguridad, educación y tecnología...

En Venezuela está ocurriendo el triste y repetidísimo caso de gente que repite opiniones sin analizarlas, a juzgar sin conocer y acostumbrarse a una vida inestable e insegura cada día del año y lamentablemente el legado de liderazgo que prevalece, el que hemos aprendido, es el de Chávez y no el de Mandela, el legado del pasado y no del futuro, el rencor por encima del perdón. Es el caudillismo disfrazado de patria lo que no le permite al liderazgo llevarnos al progreso.

Es por ello que, nos invito, a ti y a mí, a amar al país en el que vivimos (así como Madeba amó a Sudáfrica), y en nombre de ese amor hacer transformaciones positivas que permitan a nuestra mente y corazón evolucionar, contagiando a todos los que nos rodean. Exigirnos más como personas y como colectividad, comprender nuestra historia sin dejar de caminar al futuro, pero siempre actuando en presente.  

Creo fielmente en que cuando una persona evoluciona, todo a su alrededor también lo hace. Evolucionemos juntos tú y yo, y nuestra Venezuela podrá finalmente caminar a un futuro.

Es una invitación a liderar, si, pero antes que eso a amar, para que sea ése amor al país lo que nos lleve a comprendernos y valorarnos. A partir de allí, podremos ver lo que realmente necesitamos, más evolución y menos revolución.

Nestor Liendo

Soy un millennial comprometido con el Desarrollo Humano y apasionado por la comida italiana, Internet y las buenas historias. Dentro de cualquier proyecto, mi misión es proyectar las opciones / ideas / estrategias / mensajes que puedan inspirar a acciones positivas.