El buen capitán ¿Se hunde con el barco?



A continuación les comparto un artículo que escribí en el 2009, cuando tomé la decisión de quedarme para navegar en los bravos mares de AIESEC UNITEC (@AIESEC_UNITEC), liderar al equipo y salir adelante. Fue una decisión absurda, llena de locura, completamente irracional, pero de la que estoy muy orgulloso.... Espero les gusten mis letras como Capitán.

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 El buen capitán ¿Se hunde con el barco?


Si, así es.  Ya sea el Titanic o el Perla Negra, si la embarcación naufraga, nosotros también con ella y, lamentablemente, no podemos hacer una discusión al respecto. Y aunque en la vida real no se aplique al pie de la letra, en el mundo organizacional, cuando nuestros equipos fracasan y cuando no satisfacemos la necesidad del cliente, nosotros también estamos inmersos en ese fracaso. Por ello, debemos ser los primeros en dar la cara y mantener el temple que en altamar mantuvimos.

Ese es el momento donde uno se “gradúa” como un verdadero capitán, cuando de los naufragios aprendes a emerger y sales a flote nuevamente, lleno de experiencia y listo para seguir navegando.  Es importante notar, que no todos logran regresar a altamar, hay quienes realmente se hunden con el barco sin tener más oportunidades, y otros, que abandonan el barco, incluso antes de que este se estrelle.

Definitivamente, es difícil ser capitán, porque hay que tener valor para asumir y presenciar lo desfavorable de las situaciones y el fracaso (propio o del equipo) cuando esto ocurre. Y no es por ser negativos que hoy pensamos en fracasos sino por entender juntos que debemos obligatoriamente estar preparados para cualquier ola. 

En estos momentos, vivimos situaciones que nos desfavorecen cada semana y sabemos bien que el mejor informado y que tenga mayor destreza como líder y estratega puede defenderse más rápida y apropiadamente.

El buen capitán se hunde con su barco, por lo que es un artista aquel que sabe cambiar de dirección a tiempo para evitar hundirse y seguramente es digno de admirar aquel que consigue salir a flote luego del siniestro. Un líder verdadero asume las responsabilidades que sus acciones significan y busca la manera de alcanzar las metas propuestas, pese a que la situación no sea la óptima.

El buen capitán se compromete a sí mismo a tal punto que se da a sí mismo a la nave, y abandonarla significaría abandonarse.  Es por eso que se queda hasta el final, porque el barco, la organización, el país donde es un líder forman parte de él y trabaja de sol a sol por su desarrollo, dejando huellas positivas a su camino (Éste párrafo lo he agregado ahora

Te invito a no abandonar el barco. Quédate y encuentra la manera. Con trabajo y equipo, podrás sacarlo a flote. 

Nuestras gerencias deben ser recordadas primeramente por sus éxitos y por el aprendizaje que tomamos/dejamos en ellas, y no por las situaciones desfavorables que nos invadieron en ese tiempo o espacio (Te comparto "Gestión Por Valores"). Pero todo ese enfoque depende de nosotros, de la manera en que concebimos los resultados, que proporcionamos herramientas de trabajo para nuestros equipos y nuestra capacidad para otorgar soluciones oportunas y comunicarlas efectivamente. 

Nestor Liendo

Soy un millennial comprometido con el Desarrollo Humano y apasionado por la comida italiana, Internet y las buenas historias. Dentro de cualquier proyecto, mi misión es proyectar las opciones / ideas / estrategias / mensajes que puedan inspirar a acciones positivas.