Decisiones Soñadoras



Estas líneas son siempre escritas pensando en lectores que son capaces de soñar y de actuar íntegramente a sus ideas, personas que como quién ahora lee esta línea busca oportunidades para aprender y mejorar, que sonríe al explorar y desarrollar competencias como ser humano y profesional a través de sus vivencias diarias.

Decía Walt Disney “Si puedes soñarlo, puedes hacerlo realidad”. Si puedes soñarlo, puedes hacer que pase… y me daré el gusto de repetirlo una vez más: PUEDES hacer que pase.  Porque eres capaz de crear los escenarios que te lleven a realizar cada sueño.

Vivimos envueltos en rutinas que nos prestan la sensación de seguridad, y actuamos conforme a aquello que nos es conocido, y por lo tanto, seguro. Sin embargo, existen inmensas posibilidades para los cambios y las mejoras que comienzan a partir de decisiones, grandes o pequeñas. Lo importante es que las decisiones que tomemos se encaminen y dirijan hacia nuestros sueños, a esa Meca que hemos esperado visitar desde siempre, o quizás desde este instante.

Mientras nos encontremos en zonas de confort, creyendo que nuestras rutinas conocidas representan seguridad, nuestros sueños y las posibilidades que estos desatan no tienen cabida en nuestros horarios  (ni en el trabajo, ni en la familia y tampoco los días feriados). Para soñar hay que tener libertad, dejar que los días traigan nuevas ideas, nuevas vivencias y experiencias, y estar conscientes lo que sucede en nosotros y en nuestro entorno para tomar decisiones que vayan en dirección a esos sueños.

Para soñar hay que ser libre de los paradigmas que hemos ido aceptando con el pasar del tiempo, y empezar a explorar nuestras propias vivencias y experiencias. Los mejores chefs del mundo tienen sus propias recetas, estilo y sazón, no copian a otros, saben que son auténticos y que eso es lo más importante para sus platillos. Así son tus sueños, son propios, no tienen que parecerse a lo de los demás y lo más importante es que sean genuinos.

¿Son nuestros sueños genuinos? ¿O estamos imitando el comportamiento de otros? ¿Estamos teniendo metas que son verdaderamente valiosas para nosotros? ¿Estamos limitándonos por nuestro día a día? ¿Hacemos espacio en nuestro horario para hacer cosas que nos acerquen a nuestro sueño?

Una amiga renunció su trabajo, el cual le brindaba cierta seguridad por distintas razones (salario fijo, seguro, etc) y su decisión está basada en su búsqueda de algo mejor para ella misma. Su familia dijo que era una locura, y en parte lo es, porque no tenía un plan de repuesto al momento de renunciar, más un tiempo después ella comenzó a aproximarse a su sueño de ser una gran fotógrafa profesional, que está creando su marca personal y que ya tiene un espacio en Internet, generando cada vez más clientes que aprecian su estilo, arte y esto le está generando las ganancias por encima de su sueldo anterior, es decir, ¡Tomó decisiones soñadoras!

Soñar implica riesgos, pero si tú crees que tu sueño vale la pena, entonces vale la pena también correr los riesgos. Como mi amiga, que cambió su rutina de trabajo para ser una fotógrafa, a pesar de los riesgos que esto implicaba.

No estoy diciendo que renuncies a tu trabajo. Estoy diciendo que te aferres más a tu sueño, y que camines hacia donde éste te dirige.

Para finalizar te invito a llegar a todas partes como el soñador que eres, genera un aporte,  toma decisiones, y crea los espacios necesarios para que eso que visualizas y que hemos llamado en esta oportunidad “tu sueño”. Planta en ti el coraje suficiente para perseguir desde donde estés tu sueño para que te conviertas, no en un soñador, sino en un “hacedor de realidades” y más que eso, en un “creador de tu realidad”.

Si vamos a tomar decisiones soñadoras, creemos sueños genuinos, que se parezcan a nuestro propio concepto de felicidad, dejando atrás los viejos paradigmas y dando espacio a lo nuevo (Y eso es comenzar con un buen pie). Les invito a compartir conmigo sus comentarios y opiniones a través de mi twitter, @demasiadoNestor. 

Nestor Liendo

Soy un millennial comprometido con el Desarrollo Humano y apasionado por la comida italiana, Internet y las buenas historias. Dentro de cualquier proyecto, mi misión es proyectar las opciones / ideas / estrategias / mensajes que puedan inspirar a acciones positivas.